martes, 5 de junio de 2012

Redacción del discurso

Diversos autores dividen el discurso en mayor o menor cantidad de bloques o partes, sin embargo, para efectos prácticos podemos decir que el discurso se divide en tres secciones principalísimas: introducción, desarrollo y conclusión. La primera y la última son las menos extensas, de hecho, deben tener poca duración. En cambio el desarrollo constituye el discurso propiamente dicho; es el ‘cuerpo’ del asunto que vamos a tratar en nuestra presentación. 

Introducción. También llamado exordio, que el DRAE define como “Principio, introducción, preámbulo de una obra literaria, especialmente primera parte del discurso oratorio, la cual tiene por objeto excitar la atención y preparar el ánimo de los oyentes”. En este bloque el expositor saluda al público y define el objetivo del discurso. Debe despertar el interés del espectador pero nunca debe hacer chistes o bromas.

Desarrollo. Es el discurso propiamente dicho. Abarca por lo menos el 90 % del tiempo que estará frente al auditorio. En esta parte el orador debe usar las figuras retóricas y debe poner de manifiesto su elocuencia. El tema será tratado con profundidad por lo que debe ser conocido perfectamente por el conferenciante, lo que implica una dedicada preparación previa.

Conclusión. Oportunidad para hacer el cierre del discurso y verificar el logro del objetivo. El orador agradece la asistencia y se despide. Debe tener preparada la frase o idea que le permita expresar con claridad la conclusión.
 
La duración ideal de un discurso incluyendo los tres bloques es de 35 a 45 minutos, sin incluir una ronda de preguntas posterior, en caso de que esté programada. Pero cada circunstancia es particular. Algunos discursos han sido de pocos minutos, otros han llegado a extenderse por 6 horas o más, generalmente pronunciados por Jefes de Estado o personas en posiciones de poder, a quienes ningún asistente se atrevería a desairar abandonando el recinto.


Redacción del discurso

“Escribir es pensar, pero además es sentir, imaginar, vivir, etcétera.” (Martín Vivaldi, Gonzalo. “Curso de Redacción” Paraninfo. 12° Edición. Madrid. 1.973 P. 248) Considere que leer el discurso es la regla, para lo cual debemos escribirlo antes y, retomando a Martín Vivaldi, “sólo puede escribirse bien cuando se domina el tema y cuando se ha meditado suficientemente sobre el mismo. Escribir correctamente se trata del arte de expresarnos con claridad, concisión, sencillez y naturalidad” Nos encontramos pues, en la etapa de la Composición Literaria donde la retórica, que “se ocupa de los principios fundamentales que tienen que ver con la composición del discurso oratorio” juega un papel de primer orden. Esos principios fundamentales son: invención, disposición, elocución, retoque y acción, en esa misma secuencia.

Invención. Es la selección del tema objeto de nuestro discurso, acerca del cual debemos investigar, leer y empaparnos sin descanso hasta que sintamos que somos capaces de desarrollarlo con absoluta seguridad. Existen casos muy particulares, como un docente, el gerente de alguna empresa o un locutor, quienes no necesariamente escogen el tema, que  está determinado de antemano, pero aun en estos casos debe haber un conocimiento exhaustivo del asunto del cual se hablará.

Disposición. Es la fase destinada a la organización del contenido de manera que tenga estructura, orden y coherencia. Es el material bruto con el que vamos a trabajar en la construcción del tema que vamos a tratar. Tiene un orden preliminar de ideas que iremos reacomodando o eliminando según nuestras necesidades, pero aún no tenemos un discurso. 

Elocución. En la composición literaria es el momento de darle forma a lo que hemos seleccionado y ordenado en la invención y en la disposición. En la actividad oratoria incluye el momento en que pronunciamos el discurso. Ahora es menester sentarnos a escribir sin hacer demasiado caso a los detalles. Sólo conviene teclear para no perder aquellas frases o ideas que seguro nos llegarán repentinamente si estamos dedicados a la redacción de nuestro cuasi discurso. 

Retoque. Bien pudiera llamarse esta etapa el recorte en lugar del retoque, porque es precisamente donde vamos a podar nuestra creación, aquella para la cual escribimos sin parar en la elocución. Revisamos, corregimos y le damos una forma final a nuestro -ahora sí- discurso. Vivaldi (Ob. Cit. P. 254) recomienda dos cosas: leer en voz alta lo escrito, lo que permite identificar defectos de armonía, y un reposo, que es un pequeño descanso antes de proceder a la corrección y retoque finales. Recuerde que el uso de un lenguaje especializado dependerá del auditorio al que se dirigirá. 

Acción. Finalmente llega el día de pronunciar el discurso, de entrar en acción, que también forma parte de la elocución. Recuerde que los ejercicios son esenciales para alcanzar el éxito: relajación, respiración, vocalización y articulación, que demandarán de usted media hora o 45 minutos antes de ubicarse frente al auditorio. En casos de “emergencia” que le impidan hacer estos ejercicios, procure hacer por lo menos cinco minutos de vocalización y articulación, pero no se habitúe a ello porque en situaciones así no hay garantía de éxito. Hágalo sólo cuando no tenga otra opción. Durante la acción usted puede hacer gala de su capacidad de improvisación solo como un recurso eventual, pero jamás improvise la preparación del discurso. 

Si usted ejecuta el proceso descrito u otro similar indicado por algún autor reconocido, puede tener la seguridad de que su disertación será exitosa y de que logrará su objetivo. 


Por sugerencias de muchos participantes, a partir de hoy incluiremos los ejercicios al final de cada artículo en lugar de hacerlo una hora después.

Ejercicios:

1. Mencione las partes esenciales en las que se divide un discurso.

2. Indique el porcentaje aproximado de tiempo que debe abarcar el desarrollo del discurso.

3. Enumere los 5 pasos de la Composición Literaria.

4. Señale si la lectura del discurso es una regla o una excepción.

Envíe sus respuestas a nuestra cuenta de Twitter: @manualoratoria 

Óscar Manuel Romero.

2 comentarios:

  1. ¡Buena informacion para los interesados!

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  2. me gusta el material ya que estoy haciendo un diplomado en oratoria pero como hago para copiar esta informacion que esta buenisima

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