Argumentación
En
el debate político y en los juicios la argumentación es la figura retórica por
excelencia. Esta basada en conclusiones fundadas en premisas y su objetivo ─en
principio─ es
imponer el criterio propio, venciendo al del adversario.
Diversos autores dividen el discurso en mayor o
menor cantidad de bloques o partes, sin embargo, para efectos prácticos podemos
decir que el discurso se divide en tres secciones principalísimas:
introducción, desarrollo y conclusión. La primera y la última son las menos
extensas, de hecho, deben tener poca duración. En cambio el desarrollo constituye
el discurso propiamente dicho; es el ‘cuerpo’ del asunto que vamos a tratar en
nuestra presentación.